Ante la pregunta de cómo se tratan los problemas de alcohol, la gente suele pensar en los programas de 12 pasos o en 28 días de internación en un centro de rehabilitación, pero puede serle difícil mencionar otras opciones. En realidad, hoy existe una variedad de métodos de tratamiento disponibles gracias a los importantes avances en el campo durante los últimos 60 años.
En última instancia, no existe una solución que se adapte a todos por igual, y lo que funciona para un individuo puede no ajustarse a otro. El simple hecho de entender las diferentes opciones ser un primer paso importante.
Tipos de tratamiento.
Tratamientos conductuales.
También denominados asesoramiento sobre consumo de alcohol, los tratamientos conductuales implican trabajar con un profesional de la salud para identificar y ayudar a modificar los comportamientos que lo llevan a beber en exceso. Los tratamientos conductuales apuntan a modificar los comportamientos de consumo de alcohol a través del asesoramiento. Son conductores por profesionales de la salud y están respaldados por estudios que muestran que pueden resultar beneficiosos. Los tratamientos conductuales comparten ciertas características, que pueden incluir:
- Desarrollar las aptitudes que necesita para dejar o reducir la bebida.
- Ayudar a desarrollar un sólido sistema de apoyo social.
- Establecer objetivos alcanzables.
- Evitar o lidiar con las causas que podrían llevarlo a recaer en la bebida.
Medicamentos.
Algunos se sorprenden al enterarse de que se comercializan medicamentos que han sido aprobados para tratar la dependencia del alcohol. Los tipos más novedosos de estos medicamentos funcionan compensando los cambios generados por AUD en el cerebro. Ninguno de los medicamentos aprobados es adictivo y pueden usar solos o combinados con otro tipo de tratamiento.
La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) ha aprobado tres medicamentos para el tratamiento de la dependencia del alcohol, y otros están siendo estudiados para determinar si son efectivos.
- Naltrexona: Puede ayudar a reducir el consumo excesivo de alcohol.
- Acamprosato: Facilita la perseverancia en la abstinencia.
- Disulfiram: Bloquea la descomposición del alcohol por parte del organismo, al provocar síntomas no placenteros, como náuseas o enrojecimiento.
Es importante recordar que no todas las personas responderán a los medicamentos, pero para un subconjunto de individuos pueden ser una herramienta importante en la recuperación de la dependencia del alcohol.
Los científicos trabajan en el desarrollo de un menú más abundante de tratamientos farmacológicos que podrían personalizarse según las necesidades individuales. A medida que vaya teniendo más medicamentos a disposición, la gente podría probar varios de ellos para descubrir a cuál responde mejor.
Grupos de apoyo mutuo.
Alcohólicos Anónimos (AA) y otros programas de doce pasos ofrecen el apoyo de personas que han vivido experiencias similares a quienes están dejando la bebida o reduciendo su consumo de alcohol. Combinados con un tratamiento conducido por profesionales de la salud, los grupos de apoyo mutuo pueden representar un valioso estrato de apoyo adicional.
Debido al carácter anónimo que caracteriza a los grupos de apoyo mutuo, resulta difícil a los investigadores determinar sus índices de éxito en relación con los procedimientos realizados por profesionales de la salud.









Pienso que este tema del tratamiento médico para abandonar el alcoholismo es importante porque ayuda mucho a las personas a recuperarse para así tratar de mejorar su vida y que sepan valorarla una vez más..
ResponderBorrarEs muy bueno que así como presentaron todo el tema a cabalidad, nos enseñen formas para tratar con individuos que sufren de esta afección por diversos métodos.
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